sábado, 29 de abril de 2017

(En las sombras II)

Más Bakunín // Los entongados: “Un cuerpo científico al cual se haya confiado el gobierno de la sociedad acabará pronto por ocuparse absolutamente nada de la ciencia, sino de un asunto distinto; y ese asunto, como sucede con todos los poderes establecidos, será el de perpetuarse a sí mismo, haciendo que la sociedad confiada a sus cuidados se vuelva cada vez más estúpida, y por consiguiente más necesitada de su gobierno y de su dirección. Pero lo que es verdad para las academias científicas es verdad igualmente para todas las asambleas constituyentes y legislativas, aunque hayan salido del sufragio universal. Este puede renovar su composición, es verdad, pero eso no impide que se forme en unos pocos años un cuerpo de políticos, privilegiados de hecho, o de derecho, y que, al dedicarse exclusivamente a la dirección de los asuntos públicos de un país, acaban formando una especie de aristocracia o de oligarquía política."






(En las sombras I)

¿Momento de divagar? (las escorias presentes en la foto pueden sustituirse; el problema es que se toquen) /// “Hasta mañana, si Dios quiere”, frase habitual recién lanzada en la calle. Como en todos los casos, siempre se atacan los efectos y no las causas. En esta ocasión: ¿La “razón” de ser de las religiones? “Toda discusión cesa, y no queda más que la estupidez triunfante de la fe – “¡sí, se puede!” - (…) El pueblo es mantenido en su ignorancia por los esfuerzos sistemáticos de todos los gobiernos, que consideran esa ignorancia, no sin razón, como una de las condiciones más esenciales de su propia potencia. Aplastado por su trabajo cotidiano, privado de ocio, de comercio intelectual, de lectura, en fin, de casi todos los medios y de una buena parte de los estimulantes que desarrollan la reflexión en los hombres, el pueblo acepta muy a menudo, sin crítica y en conjunto las tradiciones religiosas que, envolviéndolo desde su nacimiento en todas las circunstancias de su vida, y artificialmente mantenidas en su seno por una multitud de envenenadores oficiales de toda especie, sacerdotes y laicos, se transforman en él en una suerte de hábito moral, demasiado a menudo más poderoso que su buen sentido natural.” (Dios y el Estado; Mijaíl Bakunin)

martes, 18 de abril de 2017

Intervención #1: Ausencia de amor (Juan Gelman).

Cómo voy a saber
Cómo será tocarte de mi lado
Estoy loco por aire
No voy.

Cómo voy a dormir
En el pecho de la tierra hasta el momento.
Voy a amén a Cristo en la memoria
Atrapado, si lo encuentro.

Será todo.
Tal vez debí poner mi cuerpo, que se esperaba.
Usted encontrará el consumo de dulces a continuación,
Pieza por pieza.

Voy a ser lo que necesito
Pierna. Mano.

(Indicaciones: Traducir hasta el hartazgo el texto original con google traslate).

jueves, 13 de abril de 2017

ETC. (Sebastián Defranchesco)

Llego a casa y me desarmo
y hay veces que ni dos vueltas de llave necesito,
pudiendo reptar mis partes por debajo de la puerta
para entrar y como siempre no encontrarte
allí, o en cualquier lugar
donde un esfuerzo ingente me mantiene adherido,
humanoide a la moda de la cinta aislante,
como parte de toda esa masa
a la que hasta incluso le sonrío,
porque me digno en dejar caer al piso mi mandíbula a solas
ya fetal y con la esperanza de no volver a despertarme,
de no encontrar por la mañana mi quijada entre las bolas,
o entre las piernas,
o entre lo que sea que sea al saber que sólo has sido un sueño,
un rayo en mi cabeza debajo de la cama
buscándote el par de aros o una de tus medias
buscándote perdida, asombrada al tanteo
a secas
amanecidos por tijeras y a partir por el ocaso,
cuando de nuevo cedo aislado a mis etcéteras y etcéteras...


Sebastián Defranchesco

RECURSO (Sebastián Defranchesco)

Se lo han llevado a los palos
y creo que le oí gritar tu nombre;
nuestro recurso más preciado
tapándose la cara.

¿Y ahora qué?
No sabría ni cómo llamarlo.

Si la multitud ahoga a los rostros en llamas
con puñados de almohadas de plumas en la boca
con pavadas y lógicos nudillos
tan claros aún siendo de luna.

Y no cabían razones; sólo un bello motivo
que con pinceladas ni brutas ni inquietas
fue y quiso y entonces lo vieron...

Muy tarde vos, ahora lejana amiga mía,
si tan pronto me lo cuento
confabulado
como todo aquello que se idealiza.

Qué tanta macana,
qué tanta violencia,
qué falta de respeto si es que tanto nos quería.


Sebastián Defranchesco